miércoles, 26 de noviembre de 2014

¡MENUDO TIROTEO!

El título de esta entrada podría ser perfectamente el resumen de la montería que se celebró en la finca Hato Blanco, aunque podría ampliarse con la coletilla de "y que malos somos", pero malos de no acertar a las piezas y es que hay días que no se tiene la puntería de nuestro lado.

Precioso día el que nos amaneció, sin apenas frío, pero que ya se notaban las lluvias de las últimas semanas, que hacían que nos encontrásemos en otoño de verdad, aunque un poco retrasado.

Las armadas se colocaron con tiempo, pues algunas de las traviesas eran lentas de colocar y a alguno le pesaron las migas hasta que subió a su puesto. Algunos disparos se oyeron antes de la suelta de los perros en la cuerda, lo que hacía presagiar una buena jornada.

La suelta de los perros lo confirmó, con ladras constantes que se remataban con el sonido de los rifles, sobre todo en la cuerda y los puestos altos de las traviesas, aunque en el sopié también se escuchaban detonaciones, sobre todo a las reses que buscaban los llanos de la finca para su huida.

Los perretes haciendo su trabajo
Alguna de las carreras de los perros, aunque no las tuvieses cerca, hacían crecer el nerviosismo al no ir seguida de disparos, pues los perros no distinguen las especies y la abundancia de corzos propiciaron alguna de estas carreras, los cuales salían y volvían a entrar en la mancha.

Más que mediada la montería pareció que hubo un receso en los disparos, pero no así en las voces de los rehaleros alentando a sus perros, pausa que no duró mucho tiempo y que ya de vuelta volvieron a oírse detonaciones por todas las armadas, algunas de ellas dejando vacío el cargador; también se pudo escuchar algún agarre a los cochinos, que resolvieron rápidamente los perreros.

Fueron muchos los tiros y muchas también las escusas al llegar al aperitivo, que se entremezcló con unas ricas habichuelas monteras. La diligente bajada de las reses hizo que a alguno le pillase aún con el postre y la cercanía de la junta de carnes, propició una bonita foto de familia.

En esta ocasión si cumplieron los cochinos, donde se presentó un ejemplar con boca aparente, así como los venados.




bonita tablilla

heridas de guerra del mayor de los cochinos

foto de familia


viernes, 21 de noviembre de 2014

JORNADA DE LA TAPA EN VALDEPEÑAS

Y diréis ¿Qué tiene que ver esto con la caza? Pues nada, pero esta entrada es porque en esta feria participan dos de nuestros socios, "Los Fernandos" han decidido participar en la edición de este año y cuando vi las fotos de la tapa que presentaban, simplemente con la foto, ya empecé a salivar.

Aún tenéis la oportunidad de participar este fin de semana en la feria y votando seguro como tapa ganadora la de nuestros amigos.

Aquí os dejo las fotos de la tapa y del postre que presentan fuera de concurso.

Brownie ibérico de morcilla y coulise de frambuesa

Miguelito árabe
¡MENUDA PINTA!

martes, 4 de noviembre de 2014

¡¡EMPEZAMOS!!

Después de tanto esperar, llegó la primera cita montera de la temporada en el Manzano Alto. Estábamos citados a las 8:30 horas, donde pudimos ver a amigos con los que no coincidíamos hace tiempo, pocos desde la temporada pasada y la mayoría desde la comida anual que celebra el Club a principio del verano. Coincidimos también con un grupo de cazadores franceses que eligieron el corazón de Sierra Morena para vivir la Montería Española.

A primera hora se hizo la primera parte del sorteo entre los voluntarios que querían subir a la cuerda y que debían salir con bastante tiempo de antelación, por lo que aparecieron los primeros nervios ante la suerte que se había repartido ya.


Las vistas desde la cuerda eran espectaculares

Mientras la cuerda salía ya hacia sus puestos, el resto de monteros daba buena cuenta de las primeras migas de la temporada, antes de la segunda parte del sorteo con el resto de armadas que cerraban la mancha, según se iba repartiendo la suerte, los monteros buscaban su disposición en los planos facilitados.

Una vez colocados de manera ágil todos los puestos, se dio acertadamente suelta temprana a los perros ante la previsión de calor del día, donde parecía mentira que estuviésemos ya en el mes de noviembre. Las rehalas cazarían al choque, dándose la vuelta en la traviesa central de la mancha.

Antes de la suelta de los perros pudo escucharse ya algún disparo, pero fue desde el momento en las que rehalas empezaron a trabajar cuando se oyeron tempranas ladras que llenaron la sierra de ladridos tras las reses y disparos de los monteros.

Según avanzaba la montería también lo hizo el calor, que afectó a los perros en estos primeros días, por lo que las carreras tras el cervuno hizo que algunos cochinos quedasen encamados sin salir a los puestos.

La recogida de puestos también se hizo de manera diligente, por lo que en poco tiempo los monteros disfrutaron según iban llegando de unos aperitivos, que pasaron a las tradicionales habichuelas, mientras que se recogían los animales abatidos que se llevaron a la junta de carnes en la casa de la finca.

Durante la comida y entre comentarios de los diferentes lances del día, se constató que los ciervos destacaban sobre los cochinos y que para los socios la puntería se había repartido de manera diferente; por ser buenos no diremos el nombre de a quién se le fue un buen guarro y destacamos a Juan que se hizo con una guarra y a Tomás con dos venados y una cierva.

Tapete de reses cuando aun faltaban algunas por llegar
Primera cita montera ya finalizada, caracterizada por el calor y por el reencuentro de amigos, esperando ya nerviosos la siguiente cita. Dar las gracias a Luisfer por facilitarnos las fotos.